miércoles, 24 de agosto de 2016

25 de junio de 2025, Gerb

Llevaba tres días sin escribir, teníamos pensado salir inmediatamente hacia Madrid,  pero los dos necesitábamos descansar, recapacitar sobre lo que había pasado hasta el día. 
El nombre auténtico de Pandora18 es Pau, tiene 19 años y lleva encerrado en su burbuja desde pequeño, durante mucho tiempo sin forma de comunicarse con el exterior esta mediante Internet,  donde se pasaba horas navegando,  tiene una enfermedad rara que solo sufren 10 personas en el mundo, se trata de un problema del sistema inmunitario, Pau puede vivir en el exterior, pero cualquier virus o enfermedad con la que tome contacto le ataca de forma virulenta, no mortal pero si muy molesta, de pequeño estaba siempre en cama hasta que no le diagnosticaron el síndrome de la enfermedad continua (que es como se llama). Entonces les recomendaron evitar el contacto con el mundo exterior y su padre, constructor de profesión,  modificó parte de la casa para aislarlo del mundo exterior, había unos potentes filtros que solo permitían la entrada de aire limpio, era verano por obligación ya que la carne solía sentarle mal y las verduras eran las que su madre cultivaba en un huerto que tenían cerca de su casa, cuando sus padres se dieron cuenta de lo que estaba pasando le prepararon gran cantidad de verduras y otros productos cocinados en botes de cristal cerrados al vacío.
Cuando llegue le confirme lo que el ya sabía sobre sus padres, como es normal se quedó muy afectado yo desde el otro lado de la mampara de cristal solo podía darle palabras de consuelo, poco hablamos se quedó dormido, en la habitación en la parte exterior había un catástrofe supongo que lo debía usar sus padres, para descansar cerca de Pau, allí mismo dormí.
Al día siguiente se despertó más tranquilo y estuvimos hablando durante un buen rato. En el pueblo aún había luz eléctrica y como la casa de pau estaba en las afueras  podía ver que en algunas casas había luz, e incluso movimiento aunque según pasaban los días algunas luces seguían encendidas durante el día,  pero otras se apagaban señal de vida. El también estaba extrañado sobre la rapidez con la que se había propagado la emfermedad, pero estuve recapacitando lo que hice,  yo no soy una persona muy social, pero como mínimo tuberías contacto con gente en el trabajo, en mi edificio trabajaban unas quinientas personas, obviamente no toque a las quinientas, pero si a algunas que a su vez tocaron a otras y a sus familias y amigos,  después también las cajeras del condis y las del caprabo de la vailet  (centro comercial de Sant Vicenç ) que estàs obviamente tuvieron contacto con sus familias y amigos además de cientos de clientes, sin darnos cuenta enseguida resultaban miles de contagios solo en los dos primeros días, me sentí muy abrumador, ya se que no fui yo el que libero el virus pero indirectamente yo fui el responsable de sus muertes. Por un momento me sentí mareado sentía presión en las sienes, se me abarrotaban la espalda, yo yo yo ayude a la muerte de tanta gente, si, involuntariamente pero lo hice.
Pau tenía un extenso botiquín,  me tome dos diazepanes y me quedé dormido.
Esta mañana al despertar, lo hice con la firme convicción que tenía que seguir adelante,  hoy haremos los preparativos y mañana salimos hacia Madrid.

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